El cuarto trimestre en el mundo: Corea

Créditos foto: Kevin Liang en Unsplashed. Desconozco la nacionalidad de la mamá y del bebé, pero la foto me pareció preciosa.

En Corea, como en muchos países del Este asíatico, se enfatiza mucho la importancia del cuidado a las nuevas madres. Tradicionalmente, la madre o la suegra vivía o se instalaba durante al menos 3 semanas para cuidar 24/7 de la nueva mamá y ocuparse de las tareas domésticas (ya os veo temblar). Si bien hoy las costumbres cambian y las familias no son tan multigeneracionales como antes, esta tradición llamada “ssam (tres)- chil (siete) – il (días)” o “삼칠일” (si hay alguna coreana en la sala, que se siente libre de corregirme) sigue en pie. El objetivo principal es la recuperación de la mujer tras el embarazo y el parto: tener tiempo para descansar, curarse y para descubrir su pequeña maravilla sin tener que atender a las tareas domésticas. Las familias que se lo pueden permitir pagan estancias todo incluido en hoteles especializados en cuidados postnatales o contratan a doulas posparto a domicilio para asegurarse de que se ocupen de todo: alimentación adaptada, masajes diarios y otros cuidados enfocados a la recuperación de la nueva mamá. ¿Lujo? ¡Pues para nada! Más que una simple recuperación, la cultura coreana considera el posparto como un periodo de curación integral de la mujer después del embarazo y parto (físico, pero también emocional y espiritual) determinando su salud a corto, medio y largo plazo. ¡Nada menos que eso! 

Los cuidados a las nuevas madres giran entorno a 6 puntos claves. ¿Cuáles son?

¡Para dentro! Hay que quedarse en casa lo máximo posible. ¿Objetivo? Evitar los gérmenes extranjeros y favorecer el descanso. Perfecto, porque confinarse es muy tendencia en 2020. Y tiene pinta que en 2021 también.

Calor, calor, y más calor. La temperatura ambiente tiene que estar caliente. Las casas de las nuevas madres se parecen muchas veces a una sauna, ¡el termostato fijado a 29 o 30 grados día y noche! El objetivo es mantener el cuerpo de la madre caliente y favorecer una sudación importante ya que eso forma parte del proceso para eliminar el exceso de líquido provocado por el embarazo y purificar el organismo. De la misma manera, se pone especial énfasis en evitar todo tipo de comidas y bebidas frías ya que se considera que ralentiza el proceso de recuperación. 

Tocame. La mamá se beneficia de masajes diarios para activar su circulación sanguínea, favorecer el drenaje de los líquidos en exceso y establecer una buena lactancia, entre otros muchos otros beneficios que aporta el tacto. Mmmmhhh, solo escribiendolo, se me relaja el útero. 

A tu lado, me siento seguroa. Para los coreanos, es una aberración dejar sola todo el día a una mujer recién parida que tiene un bebé a cargo. Más una casa. Y un marido. Y la verdad, es que es una auténtica locura. Que estén en un hotel postnatal rodeadas de otras nuevas mamis o en casa, las nuevas mamás coreanas tienen casi siempre alguién a su lado, pagada o de la familia, durante el primer mes.

¡A table! La comida está considerada como una parte fundamental del proceso de recuperación/curación. Tiene que ser revitalizante, fácil de digerir y rica en proteínas y colágeno: sopas, estofados, huevos… La receta todo-en-1 estrella del posparto corenao es la famosa sopa de algas y ternera: rica en calcio (para los huesos), hierro (para la sangre), yodo (para el cerebro del bebé y de la madre) y fibra. Además contribuye a mantener una hidratación adecuada, ayudando a una buena lactación. He arriesgado mi vida por vosotras y he cocinado una versión en casa. Y tengo que decir que está muy buena. Si os gustan las algas.

¡Al agua, culos! Sí. Las nuevas mamás coreanas están invitadas a hacer baños de asiento que consiste en poner el culete encima de una tina especial con agua caliente y hierbas (generalmente artemisa) que desprende vapor o directamente el trasero en el agua. El objetivo es una vez más activar la circulación ahí abajo y acelerar el proceso de curación de la vagina y útero (favoreciendo la eliminación de los loquios, las pérdidas de sangre que duran unas semanas después del parto). ¡Relajación asegurada según los testimonios de quien lo haya probado! Después de haber buscado información sobre el tema, parece que tiene su razón de ser y más y más profesionales usan este recurso para favorecer la cicatrización y la buena oxigenación de la zona. ¡A explorar!

¡Et voilá! Obviamente, no es una panacea. Son muchas las mujeres coreanas que rechazan estas tradiciones ya que consideran que les obligan a adoptar un cierto comportamiento. Sin embargo, la idea que una nueva madre necesita apoyo y sostén durante el primer mes posparto sigue muy vivo a día de hoy en Corea, y creo que de eso podemos aprender (o reaprender) algo. Me parece fascinante observar estas tradiciones, ver cuales son las similitudes y diferencias entre países y culturas, e ir “picoteando” ideas para adaptarlas a nuestras propias circunstancias y deseos. 

¿Te parece una exageración o le ves todo el sentido? ¿Con cuál te quedas? Yo sin duda, me quedo con los masajes diarios 😉

El mes que viene, ¡cambiamos de continente y nos vamos a Holanda!

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